lunes, 5 de octubre de 2015

ReV: Hermanos de Sangre - Sabbat


La Comunidad Vampírica de Torrevieja va creciendo a pasos agigantados y nuestros hermanos de Torrevieja Nocturna han tenido que calmar el mono de los más veteranos con una partida introducción y experimental ambientada en los más oscuros entresijos del Sabbat Vampírico.

Desde La Esquina Amarilla, como siempre, queremos agradecer a Torrevieja Nocturna que nos haya hecho disfrutar como siempre de una gran noche de Rol en Vivo, y por supuesto, estaremos atentos a cualquier otro ReV que salga de esas alocadas cabecitas.

La noche del 3 de Octubre, en una localización secreta de la que sólo unos pocos tenemos un vago recuerdo, un grupo de neonatos Sabbat se reunieron con un fin: formar una nueva manada dentro del Sabbat.

Lo que ellos no sabían era lo que les iba a deparar la noche. Las pruebas del Sabbat no son como esas niñerías que realiza la Camarilla. Tanto politiqueo, tanto politiqueo ha llevado a esos Vástagos... bueno, si podemos llamarlos Vástagos, a convertirse en unas señoritas de la noche. ¿Y después nos dicen a nosotros que somos salvajes? Por lo menos el Sabbat es sincero. Nosotros no enviamos a nuestros hermanos a la muerte con patrañas y engaños, no señor. Nosotros les decimos que van a morir, y si regresan, serán considerados unos héroes. (Salvo que seas un carapala, claro está.)

Pero bueno, a lo que íba.

Esa noche, un grupo de Vástagos aprendieron en carne propia, y por que no, en sus almas, lo que era verdaderamente el Sabbat. No voy a explicar aquí cada uno de los rituales que se llevan a cabo para la iniciación de unos chupasangres del tres al cuarto, sería largo de contar [Y desvelaría cosas que es mejor callar, por mi bien y mi integridad física.]

Sin embargo, lo que si debo revelaros, es que ahora existe otra manada dentro del Sabbat. Una manada fuerte, una manada hermanada entre ellos y con sus antiguos, vampiros dignos de poder llamarse a si mismo Sabbat.

Por lo menos hasta que mueran con honor en el campo de batalla llevándose a un par de niñatos Camarilla con ellos. Y están dispuestos a hacerlo.

Leopold Clark.